Este viernes 17 de enero tendremos un taller súper mágico en nuestros Viernes Ilustrados gracias a nuestro invitado: David Sierra. De su mano los pequeños lectores y lectoras entrarán en un mundo de fantasía, imaginación y creación. Y lo más importante ¡saldrán todos con su propia mascota!

David Sierra crea mundos a los que nadie se puede resistir. Con unos dibujos vivos y un brillo especial capta la atención del lector y lo conquista desde el primer momento. Por eso, David no podía faltar en nuestros Viernes Ilustrados, así que este viernes 17 enero a las 18.00 horas, tenemos una cita con él en Turuletras. Nos tiene preparado un taller genial sobre su obra Los rescatadores mágicos.

Para que lo conozcáis un poquito mejor, hemos hablado en él para que nos cuente cómo llegó hasta el mundo de la ilustración, cuáles son sus planes de futuro y qué van a encontrar los peques en su taller. Aquí os dejamos con David Sierra, nuestro creador de historias mágicas favorito.

El próximo viernes te esperamos muy ilusionados en los Viernes Ilustrados de Turuletras, ¿puedes darnos un pequeño adelanto de lo que van a encontrarse nuestros pequeños lectores en tu taller?

El tema de mi taller está inspirado en una serie de libros que tengo el placer  de ilustrar y que lleva por título Los rescatadores mágicos. En sus aventuras, los protagonistas viajan por un mundo llamado Imaginaria y se topan con multitud de criaturas mágicas clásicas como unicornios, dragones, sirenas y muchos otros seres que ya forman parte del imaginario popular. Con mi taller, busco que sean los propios niños quienes alimenten este imaginario con nuevas creaciones directamente salidas de su fantasía. Para ello, les propongo usar herramientas propias de cualquier creador artístico, como la tormenta de ideas, la asociación de conceptos, la arbitrariedad… Es, en definitiva, un taller para usar y potenciar la imaginación.

” Con mi taller busco que sean los propios niños quienes alimenten este imaginario con nuevas creaciones directamente salidas de su fantasía “

Poder encontrarse con el público infantil cara a cara puede ser muy enriquecedor ¿qué extraes de los talleres que impartes como el que darás en nuestra librería? ¿y qué obtendrán los niños y niñas que asistan?

Cuando realizo encuentros o talleres con niños, recibo de primera mano las impresiones del público al que originalmente va dirigido mi trabajo. Las reacciones de los niños pueden ser muy sorprendentes e inesperadas, ya que reparan en cosas que para ti no tienen especial importancia en un primer momento. Sus opiniones te ayudan a ver tu trabajo con otros ojos y te invitan a ser crítico de una manera a la que no estás acostumbrado.

Respecto a qué se llevan los niños, yo espero que una grata experiencia. Y además, una breve toma de contacto con una profesión que, sin tener los pequeños conocimiento de ello, existe en gran medida por y para ellos.

La ilustración se ha convertido en un elemento tan importante en un libro como lo es el texto, pero es importante que ambos estén en sintonía ¿cómo adaptas tu estilo propio a cada historia?

Honestamente, creo que en pocas ocasiones he tenido que adaptar mi estilo al tono de un libro. Siempre he tenido la suerte de que los editores con los que he trabajado me han ofrecido textos que, de alguna manera, se prestaban a ser ilustrados por mí. En gran parte, si existe esa sintonía, el mérito es suyo por haber sabido unir dos sensibilidades que se complementan la una con la otra. Dicho esto, cada libro te pide un tono ligeramente distinto, pero acabas encontrándolo de una manera natural.

Cuentas en tu biografía que el primer contacto que tuviste con el dibujo fue en las paredes y muebles de tu casa. A pesar de que el lienzo quizás no fue el más apropiado, tus padres apoyaron tu deseo de dedicarte a la ilustración ¿cómo pueden los padres ayudar a sus hijos si deciden seguir la senda de la creatividad gráfica?


Pueden ayudarles exponiéndoles a toda clase de disciplinas artísticas, no sólo la gráfica. Animándoles a leer, a disfrutar todo tipo de libros ilustrados, a acercarse a los cómics, a visitar museos, a ver dibujos en la tele, a apreciar la música de una película, etc… Cualquier cosa que les ayude a desarrollar un gusto por el arte y la cultura, y que les enseñe a disfrutarlo. Este es un regalo que le viene bien a cualquier niño, ya que si saben valorar la creación artística, siempre encontraran compañía en ella.


Y ya hablando de una manera más práctica, recomiendo a los padres no preocuparse en exceso ni desmotivar a los niños si éstos desarrollan interés por ejercer una disciplina artística. ¿Qué es mejor para tu hijo? ¿Tratar de vivir haciendo lo que le gusta, o levantarse cada día para trabajar en algo que no le hace feliz? Cuando llegue el momento de hacer bachillerato, que lo haga artístico. Y después, o bellas artes, o ilustración en escuela pública, o cursos en una privada… O nada, porque realmente esto no es un requisito indispensable para trabajar (aunque yo lo recomiendo, porque unos conocimientos técnicos básicos y algo de formación nunca vienen mal). Los inicios para ganarse la vida le podrán resultar difíciles, y existe la posibilidad de que no lo consiga, pero si es lo que realmente quiere hacer, vale la pena poner todo el empeño en ello y seguro que a la larga encuentra su sitio.

“Las creaciones artísticas son un regalo que le viene bien a cualquier niño. Si la saben valorar, siempre encontrarán compañía en ella”

A lo largo de tu carrera has trabajado para importantes editoriales como Santillana, Edelvives o SM, entre otras muchas ¿Cuáles con tus próximos proyectos?

Ahora mismo me encuentro ilustrando dos series, Los rescatadores mágicos  (La Galera) y Anna Kadabra (Planeta). Aparte de eso, tengo algunos libros más pendientes de publicar. Entre ellos se encuentra un híbrido de álbum y novela, escrito por Susanna Isern, que lleva por título Charito Plin y el monstruo de Piripindio. En el futuro, Pedro Mañas y yo queremos sacar adelante una segunda parte de Cuentos criminales, pero es algo que nos estamos tomando con calma.