Los mejores ilustradores siguen dibujando con alegres colores nuestras tardes de los viernes. El 8 de noviembre fue el turno de Ceci Moreno que nos presentó, junto a una de nuestras narradoras favoritas Gracia Iglesias, su nuevo libro «El Rombo Feroz» de la editorial Canica Books.

Seguro que muchos de vosotros conocéis a los autores de vuestros libros favoritos, es fácil encontrarlos presentando sus últimos cuentos o contando sus historias en librerías, bibliotecas, centros culturales… Sin embargo, no siempre tenemos la oportunidad de conocer a los ilustradores de esas historias, así que hemos querido que los que no pudisteis estar en la presentación de «El Rombo Feroz» podáis aceraros un poquito más a Ceci a través de este post.

 Ceci, ¿cuándo decidiste que la ilustración de libros infantiles era lo que querías hacer?
Hará ya como once años desde que descubrí que la ilustración era un terreno amplio y fértil en el que podía zambullirme y desarrollarme no sólo profesionalmente sino como persona. Ilustrar libros infantiles exige investigar, experimentar, probar, arriesgar. No fue un trabajo fácil ya que la ilustración es una carrera de fondo en la que tienes que trabajar mucho y los resultados tardan en llegar, pero llegan y después de unos años empezaron a llegar los encargos.

¿Cómo es tu día a día de trabajo como ilustradora?

Uy, pues creo que cada ilustrador o ilustradora tiene sus propias rutinas y horarios, es de las cosas buenas que tenemos los autónomos. Hay quien tiene un horario más de oficina, pero creo que por lo general la organización varía dependiendo de los picos de trabajo. Nuestro trabajo no es únicamente el dibujar, sino que hay también muchas horas de gestión, de mover nuestra obra, de búsqueda de clientes, creación de proyectos propios, actividades relacionadas con la literatura como puede ser talleres o actividades de animación a la lectura, encuentros de autor, promoción de los libros… 

Hace un par de años pertenecía al estudio La Doña, un lugar de trabajo maravilloso donde disfruté enormemente trabajando con otras ilustradoras de las que pude aprender muchísimo y compartir mis alegrías y penas laborales. Ahora, al tener un bebé en casa, mi lugar de trabajo lo he tenido que trasladar a casa y compaginar el trabajo con el ser madre e ir organizándome sobre la marcha ya que no hay dos días iguales.

«Ilustrar libros infantiles exige investigar, experimentar, probar y arriesgar»

La ilustración se ha convertido en un elemento tan importante en un libro como lo es el texto, pero ambos deben estar en sintonía ¿cómo adaptas tu estilo propio a cada historia?

Para mí lo ideal es que el texto deje espacio a la ilustración, es decir que mantenga espacios narrativos vacíos para que yo pueda añadir mi parte y así no solo acompañar a la historia sino enriquecerla. También he tenido mucha suerte con las autoras y autores de los textos y con las editoriales con las que he trabajado porque me han dejado mucha libertad y eso es fantástico para poder experimentar y buscar nuevas líneas gráficas. 
Es verdad que cada historia demanda un tipo de imagen, por ejemplo algunos te llevan hacia lo conceptual, otros al juego y la experimentación, y otros en cambio te piden que vayas muy pegados a ellos, muy de la mano y a la par. 

 Ya participaste en los Viernes Ilustrados de la librería Turuletras en la pasada edición de la Feria del libro de Madrid, que se ha convertido en una actividad fija ¿crees que la ilustración ha alcanzado el reconocimiento del público que merece o hay que seguir trabajando para lograrlo?

Siento que por un lado la ilustración ha alcanzado efectivamente un reconocimiento que quizás antes no tenía, sobre todo por parte del público. Ahora los lectores y lectoras no solo tienen escritoras o escritores favoritos sino que también buscan libros por sus ilustraciones y conocen la autoría de las mismas. Pero por otro lado, curiosamente, en la industria hay quienes aunque apuestan por la ilustración para sus productos (editorial, juguetes, publicidad…) no respetan nuestros derechos como autores. Es importante que tanto autores y autoras como librerías, incluso el público, luchemos por esta profesión que cada vez está más precarizada.

¿Qué les dirías a los niños a los que les gusta expresarse a través del dibujo?

Que dibujen lo que quieran, lo que les guste y que no piensen que no saben dibujar. Que dibujen cada día, lo que ven, imaginan, sienten…

«Ahora los lectores y lectoras no solo tienen escritoras o escritores favoritos sino que también buscan libros por sus ilustraciones»

¿Qué destacarías de «El Rombo Feroz»?

«El Rombo Feroz» desde mi punto de vista es un libro redondo ya que se ha trabajado como un libro único, diferente, un objeto bello lleno de sorpresas y detalles, con unas reglas distintas a un libro álbum estándar. Nosotras hemos disfrutado mucho haciéndolo y creo que eso se nota en el resultado. Veremos a ver qué les parece a los pequeños lectores. Eso es lo importante.